El Consejo de Gobierno ha tomado dos acciones importantes para mejorar la protección de los derechos de accesibilidad para personas minusválidas [see link] en Andalucía. La propuesta Ley de la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación demandará que todos los propietarios de gasolineras deberían garantizar que sus establecimientos sean accesibles para personas con discapacidad, sea con movilidad reducida, visión deteriorada o cualquier otra condición.
Apoyo en sitio para personas minusválidas
El comunicado de la Junta de Andalucía afirma que cada establecimiento que ponga a la venta combustible para los vehículos, a través de suministradores automáticos, tendrá que asegurar que hay al menos una persona en sitio que sea calificada y disponible para ayudar a cualquier persona minusválida que necesite ayuda para llenar el coche con gasolina o diésel.
Potencialmente, este requisito representa una obligación sustancial para los propietarios de las gasolinerías. Sin embargo, el gobierno lo considera un paso importante en el proceso para asegurar la igualdad en la vida cotidiana de personas con discapacidades a través de la región Andaluz. Esta iniciativa también ha sido iniciada a consecuencia de una sentencia de la Comisión Europea, en 2017, en la que se ha criticado a España por la falta de reglas con respecto a ayudas para personas minusválidas en este tipo de establecimientos.
Como consecuencia, se ha modificado el artículo 50.3 de la ley Andaluz con la justificación de la necesidad de personal si no se cumple con los requisitos de accesibilidad en la prestación del servicio.
Infracciones en el uso de la tarjeta de estacionamiento
Al mismo tiempo, se ha reforzado el régimen que trata de infracciones en el uso indebido de la tarjeta de estacionamiento para personas con movilidad reducida. Este puede ser un problema muy común en muchas ciudades. La tarjeta es personal e intransferible.
Claramente, es designada para el uso exclusivo de una persona minusválida, pero no es poco común encontrar casos en la que la tarjeta está usada por otros miembros de la familia, para sí mismos. Lamentablemente, también hay casos de abuso en la forma de falsificación.
Estos abusos afectan a las personas minusválidas en términos prácticos, cuando no pueden acceder a un lugar para aparcar y, también, socavando la confianza en el esquema de la tarjeta de estacionamiento. Las reglas andaluzas han sido modificadas con la intención que la responsabilidad y el castigo por abuso de la tarjeta se aplique contra las personas que han usado la tarjeta de manera inapropiada, en lugar de las personas minusválidas, las que son los usuarios legítimos de la tarjeta.
Allied Mobility España apoya plenamente ambos cambios en las leyes andaluzas, especialmente dado que la movilidad gracias a los coches adaptados para minusválidos es tan importante para la independencia las personas con movilidad reducida.
